UN SACERDOTE NO ES UNA MÁQUINA DE DECIR MISAS Esta reflexión es sobre todo para los laicos, los que piensan que no son sacerdotes y que por eso se creen que no pueden presidir ninguna oración. Actualmente está sucediendo algo extraño: A los sacerdotes católicos les están “cayendo encima” muchas celebraciones, especialmente de misas. La norma general es que el sacerdote celebre cada día una Eucaristía. Pero… Por una parte cada vez hay menos sacerdotes. Y por otra la gente cada vez pide más misas y celebraciones para todo: para un difunto, para unos 15 años, para una boda… y todo a una hora fija y en un día determinado.
Eso hace que la soliciten al sacerdote misas y misas… y no en domingo que por las necesidades de las comunidades parroquiales – al menos por ahora – necesitan que vaya el “padre” a diversos sitios… Pero también entre semana, cuando menos se lo espera vienen, a veces hasta de otro lugar lejos personas pidiéndole una misa antes del entierro de un familiar, o una boda porque el párroco de su parroquia ha dicho que no puede… Es que mucha gente piensa que la única ocupación del sacerdote, es “decir misa” o algunos otros actos, como dar bendiciones o presidir oraciones. Eso es una idea equivocada de lo que es un sacerdote (y también de lo que es un bautizado). El “sacerdote”, padrecito”, “presbítero” o como prefieran decirle está llamado por Dios para servir al pueblo, no solo presidiendo la eucaristía, sino orando anunciando el evangelio, educando a jóvenes y adultos por todos los medios de educación: catequesis, clases en la escuela, programas de radio y otros medios de educación… Atendiendo a enfermos marginados… o simplemente trabajando codo a codo con la gente.
Los sacerdotes obreros, que comenzaron en Francia trabajaban en fábricas, en la construcción, en empresas… a veces los compañeros de trabajo no sabían que eran sacerdotes. Cuando se enteraban aumentaba su confianza en ellos y algunos que no eran creyentes descubrieron así la fe, que no es estar lejos de los problemas de la vida.
Si un sacerdote lo único que hace es decir misas, vive en las nubes, lejos de los problemas e inquietudes de las personas.Se puede convertir en una “máquina de decir misas”. Quienes les llaman pueden decir que como les pagan… Y eso es otro problema por que la misa no se paga. ¿Se imaginan ustedes a Jesús en la última cena (que fue la primera misa) diciendo a los apóstoles: “esta misa les costará a ustedes 30 denarios?....” O sea que el sacerdote como Dios manda no está solo para celebrar la eucaristía: decir misa. Eso en lo que se refiere al sacerdote.
Pero ahora vamos a hablar de los laicos bautizados.Se van a extrañar ustedes si les digo que los laicos también son sacerdotes y los sacerdotes también son laicos. ¿Cómo...?  “Laos” es una palabra que viene del griego y que significa PUEBLO… Si el sacerdote no se considera un extraterrestre, fuera de la tierra, del mundo, sino como Jesús (que no fue sacerdote del templo) que era un campesino, trabajador que se fue por el mundo anunciando el reino de Dios, mezclado con la gente y acercándose a todos su problemas… Si el sacerdote actúa así también, es pueblo, es laico. Por eso no debe tampoco hablar el solo sino escuchar, dialogar con su comunidad, no tratarlos como si él fuera el único listo y los demás torpes.
Y el laico bautizado? Cuando lo bautizan se le unge en la cabeza con el “crisma” una especie de ungüento, y se le dice: par que seas con Cristo sacerdote, profeta y rey… Bueno, dejemos lo de rey que es una expresión antigua pero el laico bautizado también es sacerdote; no a la manera del antiguo testamento judío sino a la manera de Cristo.
Saquemos conclusiones: Si un bautizado, laico, forma parte del sacerdocio puede y debe saber presidir las celebraciones de la comunidad: oraciones, reuniones de refexión, sacramentos, celebraciones de la palabra… Hoy por hoy no está autorizado (ni preparado) el laico para “decir la misa” ni “confesar” pero puede prepararse para anunciar la palabra de Dios, para presidir oraciones y coordinar reuniones… Para ser “animador” de la comunidad. Hoy los sacerdotes se preparan durante varios años en el seminario orando y estudiando la Biblia, la teología, la liturgia, la moral cristiana y otros conocimientos que les ayudarán a su misión como problemas sociales , medios de comunicación y educación…
Y los laicos?: Algunos se dan cuenta de la importancia de esto, y acuden a formarse en centros de teología para laicos Donde van preparándose mejor para su misión de cristianos responsables, sacerdotes con Cristo... Hay algunos que se hacen “predicadores” pero sin mucha preparación ni conocimiento de la palabra de Dios, van dando “predicaciones” muchas veces con gritos y expresiones sentimentales pero sin dialogar con la gente y sin profundizar en la Palabra de Jesús. Todo esto es para pensar varias cosas:
Por favor, los laicos no intenten por cualquier motivo pedir al sacerdote una misa cuando seguramente ya está sobrecargado de misas y otros trabajos que son tan importantes como la misa. Por favor que los sacerdotes vayan educando a los laicos sobre cuál es su misión en la iglesia, que no es solo dejar que el sacerdote lo haga todo sino que ellos se sientan responsables en la Iglesia. Piensen que cualquier bautizado con preparación puede presidir oraciones, y celebraciones de la palabra… Eso sin perder la comunicación con su párroco y con su comunidad parroquial que le pueden ayudar a formarse parra hacer las cosas bien, a no decir barbaridades contrarias el Evangelio, a vivir la oración y a trabajar por un mundo mejor, más justo y en paz . Pero para eso, laicos, ¡y laicas! prepárense, no sean descuidados ni descuidadas.
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